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jueves, 13 de diciembre de 2012

Gaultier en la fundación Mapfre

Hasta el 6 de enero se puede visitar en la Fundación Mapfre del Paseo de Recoletos (Madrid) la exposición dedicada a uno de los grandes diseñadores de la historia de la moda: Jean Paul Gaultier. 
La muestra recorre la carrera de Gaultier a través de algunas de sus piezas más icónicas. Hay que destacar especialmente el montaje de la exposición, que nos va guiando a través de los motivos más significativos de la trayectoria de Gaultier: Los corsets, los trajes de rayas marineras, la inspiración punk...
Además, algunos de los maniquíes tienen cara, se dirigen al espectador e incluso cantan, sorprendiendo a los visitantes y amenizando el recorrido.

Los maniquíes, entre los que se encuentra el propio Gaultier, son todos distintos, algunos sonríen, otros hablan... A veces la sensación de observar los trajes que llevan mientras te miran o te hablan es muy extraña.

Es un lujo poder admirar desde tan cerca piezas como esta, que requieren de muchas horas de trabajo totalmente artesanal.

Algunas piezas como este corset diseñado para Madonna son muy conocidos. La exposición nos permite no solo admirar piezas estupendas, sino conocer toda la trayectoria de Gaultier: Sus inspiraciones, colaboraciones o musas.


Hasta el 6 de enero merece la pena visitar la exposición de Gaultier, y también la de Retratos  del Centro Pompidou en la Fundación Mapfre.

* Todas las fotos las he sacado yo.

martes, 27 de noviembre de 2012

Salto al vacío

Hace exactamente 52 años, el 27 de noviembre de 1960, el artista Yves Klein distribuyó copias intervenidas del periódico Dimanche. En ellas había colocado una fotografía con el titular "UN HOMME DANS L'ESPACE!", y bajo la imagen un texto informaba que "El pintor del espacio se arroja al vacío". Efectivamente, en la imagen se ve a un hombre, el propio Klein, realizando un peligroso salto al vacío.


La historia tras la famosa fotografía comenzó mucho antes, cuando Yves Klein saltó al vacío en enero del mismo año. Pretendía hacer una "demostración práctica sobre levitación", que tuvo como resultado un tobillo roto y ningún testigo de importancia, al haber llegado tarde el crítico de arte Pierre Restany.
Klein repitió la hazaña por segunda vez en la Galería Rive Droite. De su imprudente acción obtuvo un hombro dañado y los testimonios contradictorios de algunos presentes, ya que mientras algunos afirmaban que se había lanzado escaleras abajo, otros decían que solo había saltado desde una mesa.
La última vez que repitió la gesta no estaba dispuesto a que su temeridad fuese tomada a guasa. En octubre, en una calle parisina, se lanzó desde siete metros de altura. Esta vez un fotógrafo documentó el salto, que no fue al vacío, sino que aterrizó sobre una manta que los amigos de Klein sostenían. Después, bastó con manipular la imagen para eliminarlos y colocar a un ciclista en su lugar.
La acción documentada en fotografía de Klein es considerada hoy como una de las obras más relevantes del arte de la segunda mitad del siglo XX. Se ha querido ver en el salto de Klein era una actitud frente a la vida, de arrojarse al vacío sin temor a las consecuencias, incluso aunque estas pongan en riesgo la propia integridad física. Tampoco debemos olvidar que la acción de Klein fue un gran acto de marketing, que se ha rodeado de un aire mítico y legendario, para ocupar un lugar de honor en la historia del arte.